Os ofrecemos el vídeo de boda que nos hubiera gustado tener a nosotros. Somos Marta y Guille, y cuando nos casamos nos equivocamos al escoger videógrafo. El día de nuestra boda fue...
Ver perfilVideógrafos de Bodas en Cantabria
Descubre el talento cinematográfico en tu zona
9
Capturamos vuestra boda como si fuera la mejor película de vuestra vida… ¡porque lo es! Con la luz de huelva y el color de mallorca. No os voy a pedir que miréis a cámara ni que f...
Ver perfil
23
Si estáis buscando máxima calidad y tranquilidad para uno de los días más importantes de vuestras vidas, entonces sin duda estáis en el lugar adecuado; Tu eVento Dron ganadores del...
Ver perfil
9
Si crees que tu boda es especial o diferente deberías hacer una "peli" que lleve todo el amor y la diversión de ese día al futuro, nos implicamos con vosotros para personalizar cad...
Ver perfilVídeo de boda en Cantabria
Cantabria es un tesoro escondido para bodas con encanto. El Palacio de la Magdalena, el Capricho de Gaudí en Comillas y las playas salvajes de Liencres ofrecen escenarios únicos. Los videógrafos cántabros capturan la elegancia de una tierra verde donde la montaña se funde con el mar.
Dónde se celebran las bodas
Cantabria brilla por sus bodas señoriales entre palacios indianos, acantilados y prados verdes. Algunas de las localizaciones más buscadas:
- Palacio de la Magdalena
- Capricho de Gaudí
- Santillana del Mar
- Picos de Europa
- playas de Liencres
Cómo elegir tu videógrafo en Cantabria
Cantabria es sinónimo de bodas señoriales con sabor a palacios indianos y arquitectura noble. El Palacio de la Magdalena en Santander, el Capricho de Gaudí en Comillas o el conjunto medieval de Santillana del Mar ofrecen escenarios de una elegancia difícil de superar. Al elegir videógrafo conviene buscar a alguien acostumbrado a la luz cambiante del norte y a la posibilidad de lluvia, capaz de sacar partido al verde intenso y a las playas como las de Liencres. El verde del paisaje y la piedra histórica exigen un tratamiento cuidado del color. La mejor temporada va de junio a septiembre, cuando el clima atlántico da tregua. Prioriza un profesional que conozca los palacios y sepa moverse entre la costa y el interior con soltura.